miércoles, 8 de abril de 2009

SIMPLEMENTE COBAIN

Hoy 8 de abril Kurt Cobain cumpliría 42 años sino fuera por su muerte hace ya 15 años. Suicidio dice el parte policial, asesinato decimos otros. Pero a fin de cuentas eso ya no importa, el tipo está bajo tierra y punto. Pero no esta solo, o eso queremos pensar. Lo acompañan Hendrix, John Boham, Jim Morrison, Lennon, Brian Scott, Lynn Strait, Janis Joplin, Damebag Darrell, y todos los que forman parte de la nada despreciable, y algo vergonzosa, lista de los rockeros caídos en batalla. ¿Cómo serán esas noches en el cielo? El cielo ya no es el mismo, es mejor.
Mucho se ha hablado de este tipo con mas pinta de surfista californiano que de poeta del rock. Muchos afirman que sin quererlo lideró a toda una generación, y la verdad es que no creo que sea para tanto, pero de que por lo menos la marcó, la marcó. De que es imposible hablar del rock de los 90`s sin nombrarlo dentro del primer párrafo estamos de acuerdo, esto no merece discusión pero hay que decirlo para que quede claro.

Digo esto desde la distancia que me da el tiempo y ya que la cosa ya decantó. A Nirvana llegué tarde, creo que cuando Cobain ya lo habían matado…perdón, digo suicidado. Lo escuche como en reversa. Lo primero fue su emocionante “MTV Unplugged in New York” y su desgarradora versión de “Where did you sleep last night?, una canción de mas de cien años y que nadie sabe quien escribió, pero que Cobain hizo propia. Fue una verdadera despedida. De ahí fue todo en reversa: “In Utero” cautiva por ese sonido sucio que tanto le gustaba a él; lo siguiente solo servia para llenar la colección, me refiero al “Insecticide”; pero lo que siguió fue nada menos que el famoso “Nevermind” su segundo disco (que para mi fue el cuarto) con clásicos como “Lithium”, “In Bloom”, la sobrevalorada “Come as you are” y la que cambio el rock para siempre “Smell Like Teen Spirit”, la que los llamados críticos quisieron atribuirle cosas como que fue escrito como un verdadero himno que hacía referencia a la juventud descontenta – la Generacion X - y que Cobain aclararía que no son mas que frases sueltas y cuyo título no es más que una marca de desodorante.
Pero así era
Cobain, un tipo simple, sin mayores aspiraciones que como dijo era estar en la banda más famosa del mundo pero no ser la estrella, una especie de Ringo Starr (como si esto fuese poco). Cobain no quería alcanzar la fama pero la fama lo alcanzó a él, hasta su asesinato…perdón lo hice de nuevo, hasta su suicidio.

viernes, 3 de abril de 2009

DETROIT: EL ULTIMO APAGA LA LUZ

En una escena de la película Twelve Monkeys (12 monos), el protagonista, James Cole (interpretado por Bruce Willis) en uno de sus tantos saltos del tiempo aparece en una ciudad abandonada, donde no hay nadie, excepto él, y lo único que acalla esa aterradora soledad es la presencia de unos pocos animales salvajes – leones incluido. El ser humano ya no está, se fue, y los edificios son la única evidencia de que alguna vez estuvo ahí. Esta escena que comento es por una parte tremendamente seductora pero por otra es profundamente desconcertante, aquí la ciudad se vuelve la cuna de todos tus miedos y paranoias apocalípticas. Sin embargo, lo que es aún más escalofriante es que esa ciudad existe, y se llama Detroit.

Detroit es lo que podríamos denominar una ciudad fantasma sin fantasmas. Cientos de edificios y viviendas se encuentran abandonados, solo superados en cantidad por los terrenos vacíos en los que alguna vez hubo edificios, hoy demolidos. Grandes fábricas de automóviles, exuberantes mansiones y lujosos hoteles ocupaban estos terrenos, hoy ocupados nada más que por ruinas y escombros. Plantas automotrices, la Biblioteca Pública, muchas estaciones de gasolina, la estación de trenes, edificios de oficinas, bares, hoteles, el teatro, el parque de diversiones, son solo algunos de los edificios abandonados de la ciudad de Detroit. Nada de raro es encontrarse con algún edificio de cincuenta pisos completamente vacio, más bien abandonado, dejado a su suerte: El último apaga la luz.


Welcome to the jungle, baby, you gonna die! Dice una estrofa de la famosa canción de Guns N`Roses, la que fue escrita como una metáfora de la ciudad de Los Ángeles de finales de los 80’s y que puede ser una interpretación literal del Detroit de hoy. Esto debido a que en muchas areas, e incluso en muchos edificios, la ciudad parece una verdadera jungla. Muchos de ellos fueron reclamados por la naturaleza donde en muchos han crecido árboles y son habitados por algunos animales salvajes, única compañía de los vagabundos. Sean historias o no lo cierto es que Detroit ya vivió sus 15 minutos y ahora viene de vuelta, mas bien no va a ninguna parte, y sus cicatrices nos revelan su apogeo y su decadencia. Es tal la cantidad de edificios abandonados que todos los 31 de octubre - día en que los gringos y agringados celebran Halloween - se realizan quemas masivas de estas construcciones por obra de los mismos habitantes que aún se aferran a esta ciudad.


Durante la llamada Noche del Diablo (Devil´s Night) se llevan a cabo cientos de incendios intencionados en distintos puntos de la ciudad durante toda la noche, sobrepasando la capacidad de los cuerpos de bomberos, generando una verdadera hoguera urbana. En sus mejores tiempos llegaron a registrarse más de 800 incendios en toda la ciudad. Estos actos ilegales, que comenzaron como una simple broma adolescente, se han convertido en una verdadera tradición para sus habitantes. Pareciera ser que Detroit, tal como el Viejo Oeste, vive al filo de la ilegalidad. Todos estos edificios abandonados, como era de esperarse, han sido destruidos y saqueados, sus mármoles que alguna vez fueron símbolo de estatus para sus hoteles hoy han sido extraídos y vendidos en el mercado negro. Todo lo que se pueda vender ha sido saqueado, muebles, ventanas, alfombras, cables, todo tiene un precio. A la ciudad se le llegó a conocer como la "París del Oeste" por las grandes y exuberantes mansiones pertenecientes a las familias más ricas del país. Aquí se fabricaron los famosos Ford T, que junto a Chrysler y Dodge la convirtieron el la capital mundial automotriz, llegando a ser la primera ciudad en el mundo en construir una autopista subterránea. Hoy ha cambiado. O quizás ese sea el punto, la ciudad no cambio.

domingo, 22 de marzo de 2009

McLOBALIZACION

1. Mr. Marvin despierta en la habitación 303 del Hotel Ritz de Dubai; por un momento cree estar en su departamento de Los Ángeles, su lugar de residencia, en realidad pasa allí lo que equivale a tres meses al año. Pero no.

2. Su habitación presenta un sospechoso estilo Luis XV. Sospechoso por decirlo menos ya que el edificio no tiene más de 6 años y se encuentra a miles de kilómetros de la capital francesa.

3. Luego del desayuno, la recepcionista del hotel – una belleza nórdica – le contacta con sus padres que viven en Miami. Su madre es una cubana católica que vivió gran parte de su vida en Florida donde conoció al padre de Mr. Marvin, un inglés protestante, cuando este solo permanecería allí un año becado.

4. Mr. Marvin recuerda que le prometió a su hija llevarle un objeto autóctono de Dubai pero se acuerda que puede comprar lo mismo en cualquier parte del mundo, al igual que su almuerzo, ya que puede comer la misma hamburguesa en cualquiera de los más de 300.000 Mcdonald’s establecidos en 119 países del mundo. ¡Sí, la misma!

5. Mr. Marvin se dirige rumbo al aeropuerto en un vehículo alquilado, uno americano, así los prefiere él, un Ford elegantísimo. Mr. Marvin no lo sabe – o se niega a saberlo – pero el motor del vehiculo dice made in Brazil, sus cinturones made in Mexico, la radio made in Singapur, los asientos made in Argentina y el logotipo azul made in Taiwán.

6. Mr. Marvin no necesita oficina, trabaja en cualquier parte, solo necesita su notebook, su celular y su pasaporte, bueno, este último casi no lo usa ya que no lo necesita para viajar dentro de Europa. Es más, no necesita cambiar su dinero, todos los países europeos usan la misma moneda, el euro.

7. Al llegar al aeropuerto, Mr. Marvin no manifiesta ninguna expresión en su rostro, no hay sorpresa ¿Por qué? Por que ya había visto muchos y todos son iguales. Piensa que quizás se venden por mayor. No lo sabe pero lo deduce.

8. Mr. Marvin ve a una niña, posiblemente china, con una camisa de Madonna. Quizás sea más famosa que Jesús... ¿no John Lennon?

9. Mr. Marvin aborda su avión de una aerolínea española rumbo a la India, a Bollywood para ser específico, la versión india de Hollywood. No pudo dejar de notar que en primera clase habían ejecutivos de todas partes del mundo, árabes, nórdicos, ingleses, judíos, latinos, asiáticos y de todos los colores posibles, negros, blancos, amarillos, morenos, azules. Como un cuadro de Kandinsky.

10. Una vez en vuelo, Mr. Marvin se pone sus audífonos para poder escuchar la película que transmiten, es un film japonés titulado Juon, el lo sabe muy bien porque fue su productora quien realizó la versión americana, con actores japoneses y americanos ¿Mencioné que Mr. Marvin trabaja en la industria del cine?

11. Por su trabajo Mr. Marvin ha visto mucho pero aún no deja de sorprenderse del hecho de que un estreno de su producción pueda ser estrenada en distintos países solo por pocas horas de diferencia, y esta tan solo es resultado de la diferencia horaria.

12. El Sr. Marvin despierta en India luego de solo 3 horas de vuelo. Si alguien hubiese dicho hace cinco siglos atrás que esto iba a ser posible, lo hubiesen cocinado en la hoguera – a fuego lento – por blasfemo y brujo. ¡carne para la parrilla! Hubiese dicho el Papa.

13. Abajo lo persigue una tropa de vendedores que harán todo lo humanamente posible para venderle algo propio de su país, bueno, para ser sincero solo es una caricatura de lo que podríamos llamar identidad.

14. Mr. Marvin sale del aeropuerto y toma un vehículo. El vehículo dice TAXI.